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Navidad en facebook


Al llegar diciembre y las fiestas de navideñas, la gente cambia de actitud hacia los demás: desde un simple vecino o vecina que pasó 11 meses y medio sin saludarte -sólo Dios sabe por qué-, y ahora te desea ¡felices Pascuas!, hasta esas autoridades de alto nivel que mienten, sin avergonzarse, en sus mensajes navideños, sin olvidar a los presentadores de televisión y sus clásicos reportajes de estos días.
Es en esta época cuando se manifiesta más esa hipocresía globalizada que tiene en las redes sociales y sobre todo en facebook, el más claro ejemplo de la llamada democratización de las comunicaciones que caracteriza a nuestros días: saber qué comemos, cómo vestimos, a dónde viajamos, dónde trabajamos, cómo vivimos, cómo es nuestra casa, quienes forman nuestra familia, y comunicarlo a los demás se ha vuelto una obsesión. Los amigos de tus amigos que no necesariamente son los tuyos, pondrán su marca en like (me gusta) y se unirán al comentario del primero que escribió: ¡te vez muy bien!, ¡linda familia!, ¡amiga los años no pasan por ti!, ¡bella casa, disfrútala!. Todos los comentarios serán favorables, educados, con bendiciones, hasta que a alguien se le antoje una frase fuera de lugar que echará leñas al fuego de pasado o del presente: ¡no me digas que tú nunca comiste picadillo de soya!.. Entonces comienza la guerra fría y el embargo digital (sí, porque aunque hay mucha gente que dice ser demócrata, te censuran vía digital al mejor estilo totalitario) ¡Y vaya que son difíciles de apagar los rumores o las matrices de opinión en las redes sociales!
Ahora, cuando está de moda la Navidad digital, todos nos reunimos alrededor de la mesa pero casi nadie habla; no porque tengamos la boca llena, sino porque estamos todos muy ocupados en actualizar "el muro" del álbum digital. Habría que preguntarse cuándo dejamos de ser personas sociales y nos convertimos en seres virtuales.
Esta breve nota hubiese sido mejor compartirla personalmente, sentados alrededor del árbol con amigos y familiares, pero ya ven... agarré mi computador y aquí va. ¡Feliz Navidad!